paracaídas

portero

Monday November 30, 2009

Sufría depresión

Peter Handke

Inesperadamente le puso las manos en la garganta. Al momento comenzó a apretar tan fuerte que a ella ni por un instante se le ocurrió tomárselo en broma. Bloch escuchó voces afuera, en el descansillo. Tenía un miedo mortal. Se dio cuenta de que a la chica le salía un líquido por la nariz. Dio también una especie de gruñido. Finalmente escuchó un sonido parecido a un crujido. Le pareció como el ruido que hace una piedra al golpear de pronto la parte de abajo de un coche en un camino vecinal lleno de baches. En el suelo de linóleo habían caído gotas de saliva.

Apretaba con tanta fuerza que enseguida se sintió cansado. Se tumbó en el suelo, incapaz de quedarse dormido e incapaz de levantar la cabeza. Oyó cómo alguien golpeaba por fuera el pomo de la puerta con un trapo. Aguzó el oído. No se oía nada. Por lo tanto debía de haberse quedado dormido.

El miedo del portero al penalty

Robert Enke

Cliché: Jugar de portero y hacer un paradón gritando “¡Campos!”